Es necesario ubicar la evaluación educativa en diferentes dimensiones; tenerlas en cuenta permite planear, ejecutar y hacer un mejor uso de los resultados de la evaluación. Cada dimensión representa una perspectiva a partir de las propiedades del objeto o sujeto de la evaluación para realizar juicios de valor. Por lo anterior, la evaluación educativa implica moverse en diferentes dimensiones. De acuerdo con Vergara (2012), la evaluación es un fenómeno multidimensional:
La evaluación se entiende como un proceso continuo, integral, sistemático, flexible, interpretativo, participativo, y formativo. Tiene el carácter de evaluación formativa de procesos y no solamente de evaluación sumativa de logros: Define el avance en la construcción de los conocimientos. Estimula el afianzamiento de valores y actitudes. Favorece en cada estudiante el desarrollo de sus capacidades y habilidades. Identifica características personales, intereses, ritmos de desarrollo y estilo de aprendizaje del estudiante para valorar sus avances. Contribuye a la identificación de las limitaciones o dificultades para consolidar los logros del proceso formativo. Ofrece al estudiante oportunidades para aprender del acierto, del error y, en general, de la experiencia Determinar la promoción de los estudiantes https://tumapaconceptual.com/mapa-conceptual-la-evaluacion/